ULTRASONIDO

¿QUÉ TRATA?

En 1973, el Hospital Luis Sánchez Bulnes, de la Asociación para Evitar la Ceguera en México I.A.P., fue el primero en México y de los pocos en Latinoamérica en emplear el ultrasonido como método diagnóstico en oftalmología, siendo en 1980 cuando se estableció como servicio de alta especialidad.

Médicos de nuestro país y el extranjero se entrenan durante un año en ultrasonido ocular, reconocido como un posgrado de alta especialidad en medicina por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Los médicos de base de este servicio son miembros activos de la Sociedad Mexicana de Oftalmología, el Consejo Mexicano de Oftalmología y los grupos latinoamericanos y mundiales de la especialidad de ultrasonido.

NUESTROS MÉDICOS

Decano:

Dr. Eduardo Moragrega Adame

Jefe de servicio:

Dra. Mariana Mayorquín Ruiz

SERVICIOS

El estudio de ecografía como método diagnóstico por imagen es el uso de sonido producido y emitido a una frecuencia mayor que la que capta el oído humano, en general entre ocho y 50 Mhz; es decir, entre ocho y 50 millones de ciclos por segundo. Este ultrasonido es enviado hacia los tejidos oculares y al chocar contra ellos viene un eco de regreso, el cual es analizado para descartar o corroborar alguna enfermedad del ojo o la órbita.

Se cuenta con diferentes equipos para analizar el ojo y sus anexos, y se emplea para medir los tejidos oculares y obtener un diagnóstico.

Para medición, principalmente se calcula el largo del ojo o eje anteroposterior, el cual, junto con otros datos, se utiliza para evaluar el poder o la graduación del lente intraocular, que se coloca dentro del ojo al operar de catarata a un paciente. Además, se pueden medir los músculos, el nervio óptico y cualquier tumor. El tipo de ultrasonido para medición es especial de tipo A y para ello se tienen varios aparatos, como CineScan, Aviso y V-scan Plus.

Al usarlo para diagnóstico, el ultrasonido tipo B proporciona la imagen en dos dimensiones y permite, además de medir estructuras, valorar cualquier patología intraocular y en la órbita. Asimismo, permite estudiar al ojo y los tejidos orbitarios, aunque ópticamente no sea posible, gracias a que el ultrasonido pasa a través de los medios opacos.

Manejamos, además, equipos especiales de alta resolución para apreciar el segmento anterior o la parte más anterior del ojo, que son la córnea, la cámara anterior y posterior, el iris y el cuerpo ciliar, así como el cristalino, gracias a la alta frecuencia de las máquinas, entre ellas el UBM en los aparatos de Aviso.