VISIÓN BAJA

¿QUÉ TRATA?

En México, durante mucho tiempo se consideró y trató a las personas con visión baja como ciegos, anulando o disminuyendo sus oportunidades para desarrollarse en diversos ámbitos. Por ello, en 1980 se estableció el primer servicio de visión baja en el hospital para que los pacientes recibieran una atención adecuada y fueran capaces de usar su visión remanente, sin importar el ambiente en que se desempeñaran.

El servicio de visión baja se dedica a brindar atención a gente de todas las edades que, por alguna patología visual o sistémica, ha sufrido en la disminución de su visión aun después de haber sido tratada médica o quirúrgicamente. No debemos permitir que una persona con esta anomalía se eduque y viva como un ciego, sin serlo.

NUESTROS MÉDICOS

Jefe de servicio:

Dra. Alicia Lozano Pratt

SERVICIOS

Valoración clínica de la visión

  • Examen de la vista.

  • Diagnóstico.

  • Prueba y adaptación de lentes para visión lejana y cercana.

  • Prueba y adaptación de ayudas ópticas como telescopios, lupas, microscopios.

  • Adaptación de ayudas no ópticas.

  • Adaptación de ayudas electrónicas.

Instrucción visual

  • Entrenamiento visual con ayudas ópticas.

  • Asesoría para la integración escolar o laboral.

  • Instrucción inicial en el uso de programas especiales de computación.

Después de la primera consulta en que se trata de establecer un plan de tratamiento, se programan citas de revisión para determinar la evolución de la integración del individuo, de acuerdo con sus actividades.

Al finalizar el examen completo de visión baja se extienden las recetas correspondientes en lentes, ayudas no ópticas, ayudas ópticas, electrónicas, indicaciones de iluminación, ejercicios de lectura y entrenamientos para la visión periférica.

En los casos en que no es posible indicar este tipo de apoyos y se ve la necesidad de rehabilitarlos en orientación, movilidad y actividades de la vida diaria y uso de bastón, se canalizan a diferentes instituciones que cuentan con dichos servicios, ya que en la clínica no existen. Asimismo, cuando se considera indispensable, se sugieren interconsultas a los servicios de genética, psicologías y escuelas de educación especial.

Además, se planifican consultas de revisión y seguimiento en el servicio de visión baja para evaluar el proceso de reintegración a sus actividades cotidianas, en las cuales se revisan las prescripciones de lentes y demás ayudas, y en caso necesario se cambiarán de acuerdo con las necesidades actuales de cada paciente.

Del mismo modo, se ratifican las instrucciones de los ejercicios tanto de lectura como de entrenamiento de la visión periférica, el uso de lentes, lupas, telescopios, iluminación, contraste y se acompaña al enfermo y al familiar durante todo el proceso de rehabilitación, sugiriendo las interconsultas que sean pertinentes en cada caso.

Cada vez que el paciente asiste a consulta se le brinda una serie de indicaciones, verbales y escritas, tanto a él como al acompañante, corroborando que fueron entendidas al menos por el familiar.

El objetivo de las revisiones es confirmar que el enfermo esté utilizando las ayudas ópticas indicadas, así como los ejercicios de lectura y visión periférica. También se analizan las dificultades que se presenten para la ejecución de éstos, reforzando la importancia de llevarlos a cabo con regularidad y disciplina, y evaluar la constancia.

Al final, se trata de ofrecer distintas posibilidades tanto de rehabilitación como de aprendizaje a las personas que, por alguna razón congénita o adquirida, sufren de visión baja y cambiar el paradigma de que alguien en estas condiciones se tiene que resignar y confinar a un mundo de inactividad y aislamiento.