ESCLERITIS

¿QUÉ ES?

La ESCLERITIS es la inflamación de la parte blanca del ojo llamada esclera.

SÍNTOMAS

Los síntomas que presenta son ojo rojo, dolor generalmente moderado a severo que tiende a despertar al paciente en la noche, fotofobia (molestia con la luz), disminución de la visión, lagrimeo y sensación de cuerpo extraño. En ocasiones el ojo puede presentar una mancha negra en la esclera.

¿ESTÁ ASOCIADA CON ENFEREMDADES DEL CUERPO?

Del 38% al 50% de los casos que presentan escleritis se asocian con enfermedades sistémicas inmunológcas de las cuales la más frecuente es la Artritis reumatoide, seguida de la granulomatosis con poliangitis, espondiloartropatías y Lupus Eritematoso sistémico principalmente y en ocasiones se puedan asociar con infecciones como el herpes, tuberculosis y sífilis.

¿CUÁNTOS TIPOS EXISTEN?

Hay dos tipos de escleritis: Anterior y Posterior.

La anterior es la más frecuente y se divide en difusa, nodular y necrotizante, esta última es la forma más agresiva y la que más se asocia con enfermedades autoinmunes. Puede afectar los dos ojos del 30 hasta el 50% de los casos.

La escleritis posterior es la forma menos común y cursa generalmente con una disminución importante de la visión.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se en la revisión oftalmológica y se ayuda con la aplicación de gotas que causan vasoconstricción como fenilefrina, la cual causará un blanqueamiento generalizado del ojo excepto en la zona afectada de la esclera.

Se realizan exámenes de laboratorio para valorar el estado general del paciente como BH, QS, EGO así como evaluación de la respuesta inflamatoria sistémica como Velocidad de sedimentación globular (VSG) y proteína C reactiva (PCR) y se realizan diversos estudios para descartar alteraciones inmunológicas frecuentes asociadas con la patología como FR (factor reumatoide), Ac Anti PCC, entre otros.

COMPLICACIONES

Las complicaciones de esta enfermedad son adelgazamiento escleral, adelgazamiento corneal, perforación corneal por QUP (queratitis ulcerativa periférica), glaucoma y catarata.

TRATAMIENTO

El tratamiento es dependiendo la severidad del cuadro. Si es leve se puede iniciar con antiinflamatorios tópicos y sistémicos. En casos de moderados a severos se utilizan esteroides tópicos de superficie, con poca penetración ocular, así como esteroides sistémicos, llegando en muchas ocasiones a los esteroides intravenosos e inmunosupresores clásicos y terapia biológica.

PRONÓSTICO

El pronóstico de esta enfermedad es muy reservado ya que puede llegar a controlarse bien la enfermedad sobre todo en aquellos casos sin compromiso sistémico, y puede ser altamente destructiva cuando se asocia a una enfermedad sistémica mal controlada.