VOGT-KOYANAGI-HARADA

¿QUÉ ES?

La enfermedad de Vogt-Koyanagi-Harada (VKH) es una enfermedad de origen autoinmune, esto quiere decir que el cuerpo ataca células del propio cuerpo, atacado a células que contienen pigmento (color). Esta enfermedad es crónica, de larga evolución y afecta los ojos. Pueden además tener manifestaciones sistémicas de tipo neurológico, en oído y en piel.

FACTORES DE RIESGO

Esta enfermedad es más común en personas de origen asiático, hispano, nativos americanos principalmente. Puede afectar todas las edades, aunque el inicio es más frecuente en mujeres entre los 20 a 40 años.

¿QUÉ TAN COMÚN ES?

En México es una enfermedad frecuente; en nuestra Clínica representa el 5.8% de todos los pacientes que vemos.

SÍNTOMAS

Esta enfermedad tiene 4 fases y dependiendo de la fase serán los síntomas:

  • Fase prodrómica: Es el inicio de la enfermedad. Los síntomas duran de 1 a 2 semanas y pueden tener dolor de cabeza, fiebre, náusea, zumbido en los oídos, sentir dolor o molestia en los ojos al ver la luz, y dolor alrededor de los ojos.
  • Fase uveítica: esta fase dura alrededor de 3 meses. Aquí los síntomas serán principalmente en los ojos. Hay una baja de la agudeza visual y todavía persiste el dolor de cabeza y zumbido de oídos o disminución de la audición. En esta fase encontraremos una inflamación importante de las estructuras internas del ojo, una parte que se llama úvea que consta del iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Puede existir un desprendimiento de retina de tipo seroso debido a la inflamación tan importante de dichas estructuras.
  • Fase convalescente: esta fase puede durar meses o años. Aquí ya no hay inflamación y pueden aparecer signos de despigmentación, tanto en la parte interna del ojo, como en otros lugares, por ejemplo: pestañas blancas, piel de párpados con pérdida de su color normal y se torna más blanca (vitiligo) o en diversas parte del cuerpo.
  • Fase crónica recurrente: aproximadamente la mitad de los casos tienen una recurrencia, esto significa que pueden volver a presentar el cuadro inflamatorio como en un inicio.

DIAGNÓSTICO

Se diagnostica con la exploración oftalmológica. Además se realizan estudios de imagen como una tomografía de coherencia óptica (OCT), angiografía con fluoresceína o ultrasonido del ojo, como apoyo diagnóstico y para dar seguimiento de la evolución del cuadro. También se solicitan estudios de laboratoio para iniciar el tratamiento.

TRATAMIENTO

El objetivo del tratamiento es desinflamar y suprimir el sistema inmune. Se lleva a cabo principalmente con esteroides (cortisona) en gotas, inyecciones, pastillas y en fases iniciales intravenosos. Al ser una enfermedad crónica, se agrega un medicamentos inmunosupresor. Es un tratamiento largo, de aproximadamente 2 años. Es muy importante el inicio del tratamiento en fase uveítica con el medicamento indicado, a la dosis adecuada, por el tiempo necesario para tener un mejor pronóstico.

COMPLICACIONES

Existen varias complicaciones, las más importantes es aparición de catarata, glaucoma, y disminución visual de manera permanente e irreversible. Habitualmente las complicaciones más graves suceden debido a que el tratamiento no se inicia en fases tempranas. Es por ello la importancia de acudir al oftalmólogo ante cualquier molestia ocular.