Por la salud visual de los niños

septiembre 19, 2019

La primera Unidad de Retina Pediátrica en Latinoamérica abrió sus puertas en septiembre

Sobre este logro, que ayudará a cientos de niños, platicamos con la doctora María Ana Martínez-Castellanos, adscrita en el servicio de retina en APEC, Hospital de la Ceguera, y actualmente a cargo de la Unidad de Retina Pediátrica.

¿Cuál es el objetivo de abrir la primera Unidad de Retina Pediátrica?

“Buscamos que sea un punto de referencia para llevar a cabo tratamientos adecuados en padecimientos que son tratables, con diagnósticos tempranos y oportunos. Para ello, dependemos de las referencias tempranas para tener un mejor acercamiento a la enfermedad y hacer que los pacientes tengan el menor número de secuelas posibles.

“Una de las labores primordiales de esta unidad es difundir la importancia de realizarse el tamiz visual a tiempo y detectar los casos que involucren a los niños en etapas en las que podemos atenderlos adecuadamente”.

¿Qué es un tamiz visual y cuál es su importancia?

“Son estudios que se realizan específicamente para detectar enfermedades genéticas o que se desarrollan durante el embarazo, el parto o el primer mes de nacido. En el tamiz visual vemos desde la pestaña hasta el nervio óptico a través de un examen relativamente rápido e indoloro, en el cual se tiene que dilatar la pupila del paciente.

“Es recomendable que se practique al mes de nacido, sea prematuro o no, según lo establece el artículo 61 de la Ley General de Salud. El bebé prematuro tiene más énfasis, debido a que es la primera causa de ceguera en México. La buena noticia es que es prevenible; incluso, si se trata a tiempo, el niño puede tener una visión prácticamente normal”.

El 70 por ciento de las enfermedades que produce ceguera o discapacidad visual es tratable o prevenible, si se detecta a tiempo. A diferencia de otros países, en México solamente el 20 por ciento de los hospitales realiza el tamiz visual…

“El tamiz visual es la prevención de discapacidad que más posibilidades de éxito tiene, ya que si a un niño le detectan algo en un ojo la esperanza de que conserve la visión es muy alta. En los tamices generales, las afecciones encontradas con mayor frecuencia son las de los ojos. Y es que es más probable que encontremos algo en los ojos, que un hipertiroidismo congénito, por ejemplo”.

¿A partir de qué edad se debe llevar a un niño a revisión para verificar su calidad visual?

“Desde que nacen, los niños deben acudir a una revisión visual al mes, a los tres meses y, posteriormente, cada seis meses durante los primeros seis años de vida. Esto es de suma importancia, porque una vista sana contribuye al buen desarrollo del cerebro. Por ejemplo, si con un ojo ve muy bien y con el otro no, el niño no tiene tercera dimensión y es probable que se dé cuenta hasta una edad más avanzada, cuando decida ser cirujano y en su quinto año de medicina no consiga cortar los hilos.

“Por otro lado, muchas veces los pequeños con problemas visuales son catalogados como niños problema, con déficit de atención o teniendo malas calificaciones en la escuela, pero la verdadera razón es que no ven bien y esto se refleja en su desempeño escolar”.

Tenemos grandes expectativas en poder educar sobre la importancia de la salud visual…

“Es fundamental acudir con el oftalmólogo para tratar problemas visuales a cualquier edad y evitar remedios caseros, como el té de manzanilla, el uso de lavaojos o la aplicación de leche materna, que es ácida, ya que carecen de sustento científico y llegan a ser altamente perjudiciales para la vista.

“En la Unidad de Retina Pediátrica encontrará un grupo de retinólogos especializados en pediatría que, junto con el equipo tecnológico de última generación, tratará a niños que tengan alteraciones en la retina, que van desde la prematurez (primera causa de ceguera infantil), el desprendimiento de retina y enfermedades genéticas, entre otros”.